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Charo Esquiva repasó su momento dulce tras proclamarse campeona en Baza. La joven alicantina valora su adaptación a la pista, el equilibrio entre nivel y fortaleza mental tras encadenar dos semanas triunfando, el reto de ganar agresividad táctica y su balance de un 2026 sobresaliente.
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Charo Esquiva analiza su racha tras lograr el segundo título ITF consecutivo
Encadenar dos semanas consecutivas ganando títulos sitúa a Esquiva en el mejor momento de su carrera. Con solidez incuestionable y madurez táctica para descifrar el circuito ITF femenino, la jugadora aprovecha su inercia para quemar etapas con paso firme hacia la élite profesional.
Título en Baza, sintonía de juego y lectura ante la variedad de estilos
“Ha sido una semana muy buena en Baza; me adapté genial a las condiciones y salió una gran final para ganar el torneo. Ahora mismo creo que estoy en mi mejor nivel de tenis y confianza: a veces uno sube y la otra baja, impidiéndote rendir al máximo, pero enlazar dos semanas consecutivas ganando demuestra que lo estoy haciendo muy bien. Lo más difícil en estos torneos ITF es el gran nivel y la variedad de estilos: te encuentras jugadoras que pegan muy fuerte y otras muy seguras, así que la clave reside en adaptarte a cada rival e intentar buscar sus puntos débiles”.
Hacia un patrón más agresivo, nota al 2026 y meta de referente
“El siguiente paso táctico que debo dar es ser más agresiva; suelo empezar bien los partidos pero luego tiendo a recular, así que debo ir hacia adelante, atacar más y sostener la constancia. A este 2026 le pongo un 8,5: no arranqué del todo bien pese a la pretemporada y compaginar júniors y Grand Slams, pero cierro el año con las sensaciones y la seguridad necesarias para desplegar mi mejor nivel, subiendo mucho en el ranking. Convertirme en un referente nacional e internacional en los próximos cinco años sería un sueño y un orgullo enorme; cinco años dan para mucho y seguiré entrenando a tope para lograrlo”.
