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Juan Manuel Cerúndolo dejó atrás los dos antecedentes desfavorables frente a Hamad Medjedovic y firmó un estreno de alto vuelo en el Masters 1000 de Montreal. El argentino neutralizó la potencia del serbio y avanzó sin inconvenientes a la segunda ronda.
| Jugador | Set 1 | Set 2 | Sets |
|---|---|---|---|
| J. Cerúndolo ✓ | 6 | 6 | 2 |
| H. Medjedovic | 4 | 2 | 0 |
Cerúndolo navega sin tormentas por Montreal
Juan Manuel Cerúndolo (50°) desembarcaba en el National Bank Open de Montreal con el objetivo de prolongar el crecimiento que venía mostrando durante las últimas semanas. Si bien su paso por Kitzbuhel terminó antes de lo esperado, con una derrota frente a su compatriota Marco Trungelliti, el argentino había alcanzado previamente las semifinales del ATP de Gstaad, confirmando un presente alentador. En suelo canadiense, el jugador sudamericano iniciaba un nuevo desafío frente al serbio Hamad Medjedovic (73°), quien retomaba la actividad tras su breve participación en Wimbledon y aparecía como un rival de mucho peligro. El historial tampoco favorecía a Cerúndolo: los dos antecedentes, ambos en Roland Garros, habían quedado en manos del europeo.
El argentino desmantela las armas de Medjedovic
El arranque parecía inclinarse hacia Medjedovic. El serbio descargaba toda su potencia desde la línea de base y exigía al argentino desde el primer intercambio, hasta el punto de disponer de una temprana oportunidad de quiebre. Cerúndolo, sin embargo, jamás perdió la compostura. Fue acomodándose al vértigo del partido, encontró profundidad con sus respuestas y empezó a desactivar las aceleraciones del europeo. Cuando el duelo parecía completamente equilibrado, el argentino elevó la presión en la devolución, provocó una cadena de errores del serbio y abrió la primera grieta del parcial. Con el marcador a favor, Cerúndolo manejó los tiempos con una serenidad admirable y cerró el set por 6-4 sin conceder margen para una remontada.
Cerúndolo juega con soltura y pisa firme en Canadá
El segundo asalto confirmó el dominio que Cerúndolo había insinuado en el cierre del primer parcial. El argentino tomó la iniciativa desde la devolución, desarticuló el esquema ofensivo del serbio y capturó una ruptura temprana que condicionó por completo el desarrollo. Sólido con el servicio y muy preciso en la construcción de los puntos, obligó a Medjedovic a jugar siempre al límite. El europeo comenzó a precipitar sus ejecuciones y esa pérdida de claridad derivó en un segundo quiebre durante el quinto game. Sin necesidad de asumir riesgos innecesarios, Cerúndolo administró la ventaja con inteligencia y rubricó el 6-2 que lo depositó en la siguiente instancia.
