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Carlos López Montagud comparte sus impresiones durante su participación en el ITF de Dénia, parada del emblemático circuito Orysol. El tenista valenciano analiza el valor de competir cerca de su entorno, las dificultades físicas que han lastrado su continuidad esta temporada y sus metas profesionales para el futuro.
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¿Por qué está siendo tan complicado el año 2026 para Carlos López Montagud?
Disputar la gira de torneos por la Comunidad Valenciana supone una motivación extra para López Montagud, sobre todo tras un año marcado por los problemas físicos. Arropado por el calor de ser local, el jugador afronta este tramo de la competición como un punto de inflexión para recuperar buenas sensaciones.
El circuito de casa y el peso de las lesiones
“Jugar estas tres semanas consecutivas cerca de casa en el circuito Orysol es todo un privilegio, aunque tengamos que lidiar con el calor habitual. Desafortunadamente, este año no he podido disputar muchos torneos porque he ido encadenando lesiones en el pie, el pectoral y la muñeca. No está siendo una temporada fácil. Lo más duro de estos últimos años ha sido precisamente la falta de regularidad; entrenamos día a día para competir y viajar, por lo que no poder hacer lo que te gusta resulta complicado a nivel mental”.
Mantener la fe y la mirada hacia el futuro
“Cuando pasas por momentos malos se te cruzan dudas y te planteas cosas, pero intento mantener la cabeza fría, aplicar el sentido común y confiar en que el trabajo diario dará sus frutos. Al niño que empezaba de pequeño le diría que siga trabajando con humildad, porque vendrán cosas buenas y crecerá enormemente como persona. En cinco años me gustaría verme disputando torneos ATP, peleando en las fases previas de los Grand Slam y dentro del top 100, habiendo madurado mentalmente para gestionar los momentos difíciles”.
