2 min de lectura
Carlos Alcaraz volvió a reinar en París. En Roland Garros 2025, el español conquistó su segundo título en la Philippe Chatrier y confirmó su dominio sobre el polvo de ladrillo, en una consagración marcada por el alto nivel previo y una final inolvidable.
Historia pura: Alcaraz se lleva la gloria en Roland Garros
Carlos Alcaraz, campeón de Roland Garros 2025
Alcaraz desembarcó en Roland Garros como el jugador más sólido de la gira europea sobre arcilla. El murciano había construido un recorrido sobresaliente, con dos títulos Masters 1000 que lo posicionaron como uno de los grandes favoritos. La gira comenzó con su primer título en Montecarlo, seguido por una nueva final en Barcelona, torneo que ya había ganado en dos ocasiones. Luego decidió bajarse de Madrid y apuntar directamente a Roma, donde volvió a mostrar su mejor versión y se consagró campeón tras vencer en sets corridos a Jannik Sinner. Así, Alcaraz llegó a París con dos títulos ATP 1000, una final disputada y un registro de 15 victorias en 16 partidos sobre arcilla en la temporada.
Un camino marcado por desafíos
El debut en Roland Garros fue contundente, con una victoria en sets corridos ante el italiano Giulio Zeppieri. En segunda ronda, superó al húngaro Fabian Marozsan en cuatro mangas, manteniendo siempre el control del encuentro. En la tercera ronda, el bosnio Damir Dzumhur logró incomodarlo y arrebatarle un set, pero el español respondió con jerarquía para cerrar el partido sin mayores sobresaltos.
En los octavos de final, Ben Shelton representó una prueba exigente. El estadounidense lo llevó al límite y le ganó un set, pero Alcaraz volvió a apoyarse en su fortaleza mental para avanzar a cuartos. Allí se encontró con Tommy Paul, un rival que suele complicarlo. Sin embargo, el murciano firmó una de sus mejores actuaciones del torneo y lo superó con autoridad por 6-0, 6-1 y 6-4.
Semifinal intensa y final épica
Las semifinales lo cruzaron con Lorenzo Musetti, a quien ya había enfrentado en la final de Montecarlo. El italiano se llevó el primer set, pero Alcaraz reaccionó a tiempo, ganó un tiebreak clave en el segundo parcial y dominó por completo a partir de allí. Tras un 6-0 en el tercer set, Musetti se retiró por problemas físicos.
En la final, Alcaraz volvió a verse las caras con Jannik Sinner, número uno del mundo en ese momento. El italiano se adelantó dos sets, pero el español mostró todo su temple: ganó el tercero, salvó tres bolas de partido en el cuarto set y se impuso en el tiebreak para forzar el quinto. En el parcial decisivo, Alcaraz selló la remontada en el súper tiebreak y levantó el trofeo por segundo año consecutivo en Roland Garros.
