2 min de lectura
El tenista argentino Pedro Cachín cayó ante el húngaro Fabian Marozsan por 6-4, 6-3 tras 1h03m de juego en las semifinales del Challenger 125 de Perugia. De esta manera, el No. 113 del mundo se enfrentará con el italiano Edoardo Lavagno en la gran final.
Pedro Cachín ha logrado una madurez deportiva espectacular en sus últimos años, logrando meterse en el Top 100 y con el objetivo de asentarse como jugador ATP. En esta temporada sumó muchas derrotas continuas, teniendo una racha duradera. La misma logró cortarla y pudo llegar a la final del Challenger de Madrid, y cuartos en Girona y Oeiras. Viene de tener un buen paso por Roland Garros, venciendo a Thiem y cayendo en 5 sets con Coric. En Perugia superó a Ferrari, Collarini y Fatic para ser semifinalista. Enfrente llegaba el joven Fabian Maroszan, que está desplegando un gran nivel. El húngaro de 23 años se quedó con el título en Antalya, y llegó a semifinales en Szekesfehervar y cuartos en Ottignies-Louvain-la-Neuve. Agamenone, López San Martín y Maestrelli sus victimas esta semana.
Maroszan impone toda su intensidad
Pedro Cachin y Fabian Marozsan se enfrentaban en las semifinales del Challenger de Perugia.
Tempranamente en el partido, y rompiendo con lo esperado, el húngaro encontró facilidades para lastimar con su devolución, siendo sólido y preciso para capturar el quiebre. Tras ello, el argentino empezó a ganar soltura, sosteniendo el saque y buscando con la recepción. Sin embargo, el húngaro siempre escapaba. Con altos porcentajes de primeros saques, Fabian iba dañando y dejando espacio para su derecha. Por su parte, Cachin buscaba variantes, pero no encontraba solución. Sin desesperarse, Maroszan mostró mucha actitud para adelantarse por 6-4 en 33 minutos.
Lanzado, suelto y muy firme con su juego, el húngaro le dio otro cachetazo al encuentro al romper y encaminar su triunfo. En medio de un complicado encuentro, sin poder imponer sus tiros, sufriendo desde la devolución los potentes saques de su rival y siempre en zona defensiva, Pedro continuó con vida sosteniendo. No obstante, el húngaro no frenó su andar, continuó ejerciendo presión y le dio resultado. Tras salvar un break point en el octavo juego, Maroszan tomó riesgos y con otra ruptura selló el 6-4, 6-3 tras 1h03m.
