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Cristina Bucsa sumó otra despedida rápida: cayó por 7-6 (6) y 6-2 ante Qinwen Zheng para quedar eliminada en la segunda ronda del WTA 1000 de Roma.
| Jugador | Set 1 | Set 2 | Sets |
|---|---|---|---|
| C. Bucsa | 6 | 2 | 0 |
| Q. Zheng ✓ | 7 | 6 | 2 |
Bucsa no capitaliza sus oportunidades y cae ante Zheng en el Foro Itálico
Un duro desafío era el que tenía por delante Cristina Bucsa a la hora de hacer su presentación en el Internazionali BNL d’Italia. Pese a estar entre las 32 sembradas y por ese motivo arrancar su participación directamente en la segunda ronda, la suerte le había jugado una mala pasada: debía medirse con Qinwen Zheng. Iba a ser el primer enfrentamiento entre ambas tenistas.
Bucsa llegaba al Foro Itálico con la imperiosa necesidad de reencontrarse con la victoria. Había efectuado su regreso, tras aquel retiro en Miami, recientemente en Madrid y sufrió una caída ante Zeynep Sonmez. La racha era de cuatro tropiezos al hilo. Zheng, por su parte, venía de imponerse sobre Anna Bondar en el debut y buscaba volver a ganar dos partidos seguidos (algo que este año había hecho en Doha y en el WTA 1000 de la Florida).
Zheng lucha y se lleva en el tiebreak el primer set
Zheng quebró apenas comenzado el partido y con esa brecha se perfiló hacia el dominio del set. Las dudas llegaron, sin sobresaltos previos, en el momento del cierre: sacando 5-4 cedió y todo volvió a la igualdad. Ese tramo final tuvo mucho dramatismo, con dos break points salvados por Bucsa antes de ponerse 6-5 y luego dos bolas para el set que tuvo la española al game siguiente, pero que su rival no le dejó capitalizar.
En el tiebreak, la china estuvo 1-4 abajo. Sin embargo, supo remontar y respaldarse en su solidez desde el fondo de la cancha para terminar ganándolo. Ambas se habían dejado todo y Zheng se llevaba el parcial por 7-6 (6) en más de una hora de juego. Este esfuerzo iba a tener implicancias en lo que vendría después.
Bucsa se queda sin reacción y pierde el partido
Apenas saliendo al segundo parcial, Bucsa se encontraba con una situación inmejorable: un 0-40 en el saque de su rival. Era la oportunidad para quebrar y borrar con el codo el mal paso escrito al cierre del primer episodio, pero no lograría aprovecharla. Zheng salió de ese entuerto y cuando tuvo su momento, no lo dejó pasar. Fue quiebre en el cuarto game para luego confirmar y ponerse 4-1.
Una diferencia que parecía más fuerte de lo que realmente era, por lo que significaba en términos anímicos. Y si bien la española pudo remar y mantenerse cerca por un turno más de servicio, se terminaría derrumbando ante la solidez de su rival. En el octavo juego, cuando sacaba para sobrevivir, Bucsa volvió a perder el servicio y automáticamente el partido por 6-7 (6) y 2-6. Su paseo por Roma había finalizado.
