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Las oportunidades que Díaz Acosta no pudo convertir terminaron condenándolo ante Nuno Borges en la primera ronda del Rolex Shanghai Masters 2026.
| Jugador | Set 1 | Set 2 | Sets |
|---|---|---|---|
| N. Borges ✓ | 7 | 6 | 2 |
| F. Díaz Acosta | 6 | 2 | 0 |
Abrupto final para Díaz Acosta en Shanghái
Facundo Díaz Acosta (69°) aterrizaba en Shanghái para disputar el penúltimo Masters de la temporada. Por primera vez en el año, el argentino se ganó un lugar en el cuadro principal de un torneo de esta categoría, gracias a sus múltiples conquistas en el circuito Challenger. La última vez que participó en un ATP 1000 fue hace dos años, precisamente en el Rolex Shanghai Masters, donde cayó en el debut ante Tallon Griekspoor. En esta nueva edición, Díaz Acosta llegaba con seis títulos Challenger y se enfrentaba al portugués Nuno Borges (51°), que venía de perder ante Novak Djokovic en Pekín. Se trataba del primer choque entre los protagonistas.
Borges se sobrepone a las demandas del argentino
El asalto inaugural se estiró por más de una hora, donde las oportunidades estuvieron del lado de Facu Díaz Acosta. Las primeras acciones del encuentro se resolvieron bajo una marcada paridad, con ambos protagonistas imponiendo condiciones en el servicio. El argentino dispuso de una bola de break en el sexto game, aunque no pudo descifrar el juego del portugués. Más tarde, Díaz Acosta volvió a presionar y generó tres chances de quiebre para cerrar la manga, pero otra vez Borges resolvió con jerarquía. El primer parcial se terminó definiendo en un tiebreak, donde el jugador luso hizo pesar sus armas para tomar ventaja en el partido.
El portugués quiebra la resistencia de Díaz Acosta
La segunda manga arrancó cuesta arriba para el sudamericano. Borges se hizo cargo de las riendas y dictó el ritmo con precisión para romper el saque del argentino. Sin fisuras en su turno de servicio, el portugués se adelantó 3-0 en el marcador. Díaz Acosta intentó mantenerse cerca en los números, aferrándose a sus condiciones para seguir en la lucha, pero nunca logró incomodar a su oponente. Con un tenis más agresivo y contundente, Borges estableció una nueva ruptura y sentenció el triunfo con un 6-2.
