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Gesta histórica la de Ben Shelton en el ATP Múnich según las estadísticas del tenis estadounidense. ¿Qué logró este tenista americano?
Fuera de su mejor superficie, Shelton hace historia
El estadounidense de 23 años campeonó en el ATP 500 de Munich, logrando así su quinto título ATP y su segundo en arcilla. Pero los datos y estadísticas no quedan solo en cuestiones personales, sino que logró dos hitos con los que su país no se hacía desde hace mucho tiempo.
Primer estadounidense en ganar tres ATP 500
Desde la temporada 2009 que existe esta categoría de torneos y nunca un jugador nacido en el país más importante en la historia del tenis pudo alzar tres trofeos de esta índole. Nunca, hasta que llegó Ben Shelton.
El título más grande de su carrera en arcilla, trajo a su vez una marca inédita para su nación. Si bien otros cinco compatriotas de Ben se coronaron en esta categoría, tres lo lograron una sola vez (Fritz, Paul y Korda), solo dos lo hicieron dos veces (Roddick y Querrey), y Ben es el único estadounidense en ser tricampeón de ATP 500.
La primera de estas conquistas fue en el primer título de su carrera, cuando en 2023 fue el mejor en Tokyo. El siguiente llegaría recién este año, en febrero de 2026, dos años y medio después de campeonar en tierras japonesas, lo volvió a hacer en su país, en la ciudad de Dallas. No hay dos sin tres (aunque con Roddick y Querrey falló), y dos meses más tarde de lo hecho en su suelo, repitió en Alemania, torneo en el que había perdido la final en 2025.
El título más grande en arcilla para su país en casi 24 años
Desde que el legendario Andre Agassi reinó en suelo romano, conquistando el M1000 de esa ciudad en el año 2002, ningún estadounidense ganó un título superior a 250 en arcilla.
A Shelton mucho no le gustó este feo récord y el 19 de abril de 2026, a menos de un mes de que se cumplan 24 años de lo hecho por Andre, le volvió a dar una alegría grande a los Estados Unidos en esta superficie. Exactamente 8.743 días pasaron entre un título y otro. Un dato aún más sorprendente, cuando Agassi hizo lo suyo en Roma, Shelton todavía no había nacido.
