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El ya ex jugador castellonense valoró su reciente retirada del tenis profesional, una carrera de casi 20 años marcada por la constancia y la regularidad.
Las curiosidades de Roberto Bautista
El mensaje de Roberto Bautista en su despedida como tenista profesional
Discreto, sin hacer mucho ruido, como siempre ha sido él mismo. Así se despidió Roberto Bautista Agut del tenis profesional. El español colgó la raqueta de manera definitiva en la reciente Copa del Rey de Huelva. Atrás queda ya una longeva carrera de más de 700 partidos ATP a sus espaldas, de los cuales ganó 406, y sus 12 títulos conquistados, todos ellos en cada una de las superficies existentes (arcilla, dura, dura indoor y hierba).
Porque eso es lo que mejor definía a Roberto, su capacidad para competir a las mil maravillas dieran igual las circunstancias dentro y fuera de la pista. El mayor ejemplo fueron las Finales de la Copa Davis 2019, que el castellonense disputó en medio del fallecimiento de su padre, logrando una victoria decisiva en la gran final ante Canadá, apenas un día después de enterrar a su progenitor.
En una entrevista concedida a la ATP, Bautista valoró todo lo logrado en estos casi 20 años de profesional, quedándose con la satisfacción de haber pasado casi todo este tiempo entre los mejores y haber tenido el privilegio de competir en la época más dura de este deporte, con el denominado Big Three (Djokovic, Nadal y Federer) a la cabeza.
Momento de decir adiós
“Llega un momento en el que el cuerpo y la cabeza dicen basta. Hay que saber escucharse y apartarse del circuito cuando toca. Creo que, además, físicamente no estoy como estaba. Tal y como tengo el cuerpo, no puedo soportar cuatro o cinco partidos por semana. Es el momento“.
La constancia, su principal característica
“Valoro mucho la regularidad que ha tenido mi carrera, haber confeccionado el calendario sin mirar el ranking y disfrutar de los puestos privilegiados del ranking. Cuando echo la vista atrás valoro mucho más la dificultad de lo que he conseguido“.
Siempre entre los mejores
“Llevo 16 años en el top100 y diez de ellos prácticamente entre los 20 mejores, que es lo más complicado, porque siempre hay lesiones, rachas difíciles e, incluso, dificultades a nivel personal. Poder estar ahí durante tantos años creo que es el mayor logro de mi carrera, haber podido estar durante diez años entre los 20 o 25 mejores del mundo“.
Superando retos uno tras otro
“Tenía el reto de ser top100, luego top50, más tarde top20 y, finalmente, top10. Me costó mucho trabajo, pero pude ir consiguiendo metas. Gané un título en hierba, luego en tierra, quise ganar en pista dura y también en indoor. Son retos que me iba planteando y que pude ir superando“.
Wimbledon 2019, su mejor momento
“Recuerdo que en 2018 venía jugando muy bien. Había hecho semifinales en Halle, pero me resbalé, me rompí el abdominal y me perdí Wimbledon. Después de esa lesión y de no poder estar en Wimbledon, al año siguiente hice semifinales. Son curiosidades que tiene la vida del tenista“.
Competir contra el Big Three
“Creo que han sido los principales responsables de la mejora del circuito, en general. Ellos han llevado el nivel de tenis a una altura a la que nadie lo había logrado antes. La primera vez que me enfrenté a Rafa, Novak y Roger sentí el impacto de decir: ‘¡Uf! A ver cómo juego contra ellos’. Las primeras veces que me enfrentaba a ellos era muy chocante por la velocidad, agresividad, nivel, físico y fuerza, que tenían. Fue impactante. He vivido la época dorada del tenis, de muy alto nivel, de unos top10 muy fuertes, los cuadros prácticamente no se abrían, han sido unos años muy bonitos“.
Nadal, el más complicado
“Quizás, Rafa en Roland Garros. Su efecto, el peso de su bola, que chocaba contra tu raqueta… Si no la tocabas bien, le pegabas mordida porque venía con mucho efecto. Su fuerza, su intensidad, cada uno era especial en su faceta. De Novak sorprendía su manera de restar, cómo cerraba la pista y tapaba los huecos. De Roger, la velocidad, la anticipación y su variedad”.
