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El número seis del mundo encontró claridad en los tramos críticos, aprovechó las grietas del australiano y construyó una victoria que se consolidó con autoridad en el segundo parcial. Ahora tendrá que medirse con Medjedovic por un boleto a los cuartos de final.
Félix Auger-Aliassime dejó atrás un debut de riesgo en Rotterdam
La pista central del ATP 500 de Rotterdam se acondicionaba para recibir al campeón de la edición 2022, Félix Auger-Aliassime (6°). El canadiense de 25 años, segundo sembrado del cuadro, regresaba al torneo neerlandés para mejorar su última actuación, donde no pudo completar su estreno. En esta oportunidad, el número seis del ranking llegaba en su mejor momento, con el título del Open Occitanie en el bolsillo.
Del otro lado de la red se encontraba el australiano Alexei Popyrin (50°), quien buscaba su primera victoria en el año luego de cuatro derrotas consecutivas. El H2H favorecía a Popyrin, ganador de los dos enfrentamientos previos.
El canadiense desenfunda la derecha y se adueña de la manga inicial
En el preludio de la contienda los protagonistas sacaron a relucir sus principales herramientas para marcar los primeros dígitos, sin sufrir contratiempos. Tanto el canadiense como el australiano buscaban ganar puntos directos con el saque y regulaban la intensidad en los intercambios. Ninguno de los dos lograba hallar el timing en la devolución, pero sabían cómo desenvolverse en sus respectivos juegos de servicio. Después de cuatro derrotas seguidas, el nivel de Popyrin no podía ser mejor que eso frente al número seis del mundo, quien tenía problemas para acelerar con su derecha.
En el noveno game, Auger-Aliassime acumuló errores no forzafos y concedió dos bolas de break que supo resolver con categoría. El canadiense no quiso saber nada con jugar un desempate, logró calibrar su tenis en el resto y generó presión con una derecha profunda para conseguir la ruptura que le dio el set por 7-5.
Auger-Aliassime suma su primer triunfo sobre Popyrin
El australiano arrancó firme en el segundo parcial, sin conceder puntos en su primer turno de saque, fundamental para sostener la confianza después de perder el primer asalto. Por su parte, Auger-Aliassime elevó considerablemente su nivel, dictando los puntos con mayor soltura y resolviendo con autoridad en los juegos de servicio. Popyrin se aferraba a sus armas para mantenerse fuerte en el desarrollo, mientras el canadiense buscaba la fórmula para neutralizarlo.
Los errores terminaron de condenar al australiano, quien cedió el saque en el octavo game y le dejó el partido servido al canadiense, que cumplió con su parte y sentenció la victoria en dos sets (7-5, 6-3).
