2 min de lectura
La tenista española Sara Sorribes superó a la colombiana Emiliana Arango por 6-4, 6-1 tras 1h40m de juego en los octavos de final del WTA 250 de Bogotá. La No. 106 del mundo se enfrentará con la rusa Kamila Rakhimova en los cuartos.
Sara Sorribes viene de un mal final de 2022, en el que tuvo buenos resultados pero luego una lesión en el escafoides de su pie derecho la dejó fuera de las canchas. En la temporada pasada llegó a las semifinales del WTA de Palermo y llegó a los cuartos de final en Guadalajara, Monterrey, Istanbul, Madrid y Lausana. Su año 2023 decidió comenzarlo en el WTA 250 de Bogotá, en donde consiguió un gran debut sobre su compatriota Aliona Bolsova.
Emiliana Arango es una joven tenista colombiana que no ha podido despegar y demostrar todo lo que se esperaba por múltiples lesiones. En la temporada pasada comenzó su año en mayo. Desde allí, su mejor resultado fueron las semifinales del ITF W60k+H de Caldas da Rainha. Además, a nivel WTA, superó la clasificación y llegó a octavos de final el 125k de Montevideo. Su 2023 empezó de muy buena manera, ya que hizo semifinales desde la qualy en Naples, cuartos en Vero Beach, semifinales en Cali, caídas en Mérida y Arcadía, final en Mosquera y cuartos en San Luis Potosí.
Sorribes se mete en cuartos
Sara Sorribes y Emiliana Arango se enfrentaban en los octavos de final del WTA 250 de Bogotá.
El comienzo del partido lo dominó la española, atacando la devolución, tomando la iniciativa y generando los espacios para cerrar en la red. Luego, la colombiana creció en el encuentro, se pudo soltar y recuperar la ruptura para nivelar. No obstante, Sara volvió al mando de los puntos, iniciando los ataques y poniéndose a tiro del set. A pesar de que Arango volvió a recuperar, rápidamente Sorribes se puso solida y se adelantó por 6-4 en 57 minutos.
Lanzada, suelta y haciendo lo que quería en el encuentro, la española pudo trasladar sus tiros a la cancha, mostrando las cartas y poniéndose doble ruptura en el score. Posteriormente, la colombiana no se iba a ir fácil del partido, entendiendo que debía arriesgar y con mucha actitud pudo recuperar en dos momentos. Sin embargo, Sorribes siempre tuvo clara sus intenciones y desde el saque selló el 6-4, 6-3 tras 1h47m.
