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Alejandro Vizoso compartió sus impresiones durante el IBP de A Coruña. Tras completar su segundo año en el circuito universitario de Estados Unidos, el gallego analizó el valor de competir en su club, las diferencias con el extranjero y una curiosa anécdota sobre jugar con la mano izquierda.
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¿Cuáles son los planes del joven tenista gallego Alejandro Vizoso?
El torneo representa un emotivo reencuentro para Vizoso en las instalaciones que lo vieron crecer. Su paso por Norteamérica ha transformado su enfoque deportivo, aportándole una madurez física y mental que ahora despliega ante los socios y aficionados de su propia entidad.
El sentimiento de volver y la experiencia americana
“Jugar en casa siempre es un placer; el sentimiento de estar aquí no lo puedo comparar con nada en el mundo. Mi segundo año en Estados Unidos ha sido una experiencia diferente y más madura que el primero. He obtenido buenos resultados y una gran mejora física y mental. Lo que más me sorprendió de allí es la mentalidad y la intensidad. El tenis se vive de forma muy explosiva a corto plazo y cuentas con el apoyo de la afición en cada partido, algo totalmente nuevo para mí”.
El respaldo social y la curiosidad de su juego
“Tener este torneo aquí ayuda mucho al club y a la sociedad del tenis de la zona. Es muy bonito que te vengan a ver tus amigos, personas mayores o niños a los que les diste clase; el ambiente es precioso. Sobre el hecho de jugar con la mano izquierda siendo diestro en mi vida diaria, de pequeño cogía la raqueta con las dos manos por falta de fuerza y al final me resultó más natural golpear como zurdo. Simplemente se me torció un cable y tiré para adelante”.
El futuro del tenis gallego y metas profesionales
“En mi generación hay buen futuro, pero creo que hace falta más desarrollo desde la base en Galicia. Se ha perdido un poco el entusiasmo de hacer grupos de amigos para competir y viajar juntos; antes la federación facilitaba más ese alcance. Al terminar la universidad, mi plan es trabajar un verano para conseguir presupuesto y poder viajar a disputar torneos profesionales pequeños por España, Francia y Portugal, hasta donde dé el cuerpo”.
