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Carlos Alcaraz se instaló entre los 16 mejores del ATP París con una actuación convincente. El español superó el desafío de Michelsen y dio un primer paso alentador en el último Masters del año.
| Jugador | Set 1 | Set 2 | Sets |
|---|---|---|---|
| A. Michelsen | 6 | 3 | 0 |
| C. Alcaraz ✓ | 7 | 6 | 2 |
Alcaraz pone primera en la capital francesa
La conquista de Viena todavía estaba fresca cuando Carlos Alcaraz (3°) volvía a empuñar la raqueta en el Rolex Paris Masters. La capital francesa representa una parada incómoda para el murciano, que ahora buscaba cambiar esa historia respaldado por un presente formidable. Desde que dejó atrás la lesión en la muñeca, acumuló 15 victorias y apenas dos derrotas, además de alcanzar los cuartos de final del US Open y levantar los trofeos de Tokio y Viena.
Su primer desafío sería Alex Michelsen (35°), otro de los protagonistas de los cuartos en Nueva York. El estadounidense llegaba entonado tras derrotar en tres sets a Jiri Lehecka. El único duelo previo entre ambos se había disputado en Tokio, donde Alcaraz prevaleció en tres parciales.
El español sortea las demandas de Michelsen
Los primeros juegos transcurrieron bajo el dominio de los servicios, con ambos aprovechando sus principales virtudes para sostenerse sin sobresaltos. La devolución todavía no ofrecía argumentos suficientes para alterar el equilibrio. Alcaraz fue el primero en encontrar una grieta: en el quinto game, tomó el control desde el fondo y coronó una gran construcción con una definición exquisita en la red para quedarse con el saque de Michelsen. La respuesta del estadounidense fue inmediata. Elevó la agresividad, desarticuló el juego del murciano y lo forzó a cometer errores para recuperar la ruptura.
Michelsen demostraba que tenía herramientas para desafiar al número tres del mundo, aunque necesitaba sostener esa intensidad. Sin nuevas concesiones, el parcial desembocó en el tiebreak. Allí, Alcaraz revirtió un 1-4 con una ráfaga de seis puntos consecutivos y se llevó el primer set.
Alcaraz impone condiciones para abrirse camino en París
El segundo parcial exigió concentración desde el arranque, con ambos jugadores obligados a resolver puntos trabajados en sus primeros turnos de servicio. Superado ese tramo, Alcaraz y Michelsen encontraron mayor firmeza y empezaron a sostener sus saques con autoridad. El estadounidense tuvo una oportunidad de ruptura en el séptimo juego, pero el murciano respondió con una derecha contundente para desactivar la amenaza. Poco después, el español desplegó todo su repertorio ofensivo, generó opciones de quiebre y terminó inclinando la balanza con un revés cruzado inapelable. Con la ventaja en sus manos, Alcaraz no dejó espacio para una reacción y cerró el encuentro con un sólido 6-3.
