Opinión

Finales perdidas: la dificultad del último paso

Kei Nishikori
Kei Nishikori | Foto: .internazionalibnlditalia.com

Disputar finales siempre es un logro. Sin embargo, entre más alto se llega más duele la caída. Perder en el partido que podría llevarnos a la gloria es siempre la más amarga de las derrotas. 

La meta en cualquier deporte es la victoria. La máxima aspiración de cualquier atleta es un título, de ahí se nutre la grandeza. A veces no se logra aspirar a este, pero en otras ocasiones el título se pierde cuando parecía estar más cerca que nunca.

En el circuito del tenis profesional hemos visto a grandes campeones caer en finales, pero también hemos visto a otros jugadores que se han caracterizado más por ser recurrentemente quienes se llevan el trofeo de finalista.

Por razones obvias Roger Federer(51), Rafael Nadal(36) y Novak Djokovic(32) encabezan la lista de jugadores con más finales pérdidas. Contrarrestadas, claro con su gran cantidad de títulos. El siguiente en la lista es David Ferrer, con 25 finales pérdidas. Cifra muy cercana a la de títulos ganados (27).

Murray (45-22), Monfils (7-21), Berdych (13-18) Gasquet (15-16), Verdasco (7-16) y Nishikori (11-14) completan está lista. En ella, únicamente el Big Four y David Ferrer ostentan más títulos que finales pérdidas.

Fortaleza mental en las finales

La parte psicológica es parte importante en la mente de un ganador. Y de no trabajarse de la manera correcta el jugador puede convertirse en su peor enemigo.

El saberse reponer de los errores que se van cometiendo durante el partido es fundamental. Un reproche a sí mismo puede derrumbar la confianza del jugador y llevarlo a entregar el partido. El trabajar la resiliencia punto tras punto permite que el tenista comience cada punto cómo si fuera el primero.

Nishikori golpea una derecha en el ATP de Metz
Nishikori golpea una derecha en el ATP de Metz | Foto: @atpworldtour_es

Otro aspecto psicológico fundamental es la concentración particularizada a cada punto. El jugar un punto con la mente puesta en su importancia y no en el simple hecho de ganarlo, puede llevar a que las emociones sobrepasen a la concentración.

La más importante de todas será siempre el saber cerrar los partidos o los momentos. En una final, un break, set o match point debe manejarse con seguridad y tranquilidad. El mayor pecado en el tenis, y en cualquier ámbito, es el de no saber capitalizar las oportunidades.

Tampoco hay que pensar que los jugadores son robots. Siempre habrá nervios al momento de una final. Pero, claro, sí el jugador logra vencerlos y llevarse la corona, su confianza será mayor en la siguiente oportunidad de disputar un partido por el título. Y poco a poco la experiencia irá creciendo para fortalecer todas las áreas de oportunidad que lo puedan llevar a la derrota.

Caso Nishikori

Actualmente, el japonés Kei Nishikori se encuentra en una muy mala racha. El actual No. 11 del mundo ostenta un récord de nueve finales pérdidas de manera consecutiva.

Desde que ganará la corona en Memphis 2016 ante Taylor Fritz, Nishikori no ha vuelto a probar la gloria de un título. A partir de entonces ha tenido semanas extraordinarias en diversos torneos y en el momento crucial ha caído ante el último rival.

En 2016 perdió cuatro finales, a las cuales se le sumaron las dos en 2017 y las tres perdidas en el año presente, la última de ellas apenas hace algunos días ante Kevin Anderson en Viena. 

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