Opinión

Carreño, el futuro del tenis español está asegurado

Carreño ante Milos Raonic
Carreño ante Milos Raonic. | Foto: www.atprolandgarros.com

Pablo Carreño está viviendo un sueño tras llegar a los cuartos de final de Roland Garros, en los que se enfrentará a Rafael Nadal. El gijonés está consiguiendo los mejores resultados de su corta carrera profesional fruto del duro trabajo. Está claro que el futuro del tenis nacional pasa por sus manos. Recordemos este nombre, ya que todo apunta que su camino entre los más grandes acaba de comenzar.

El tenis español vivió su década dorada con la llegada de Rafa Nadal a lo más alto. El mallorquín acompañado por los Feliciano, Verdasco, Ferrer, Bautista, Almagro, Robredo formaron una armada que se hacía presente en todos los torneos, más en concreto sobre la tierra batida. Desde el año 2000 el equipo nacional ha conseguido levantar cinco ensaladeras de la Copa Davis, un logro al alcance de muy pocos. Con el paso de los años, estos jugadores continúan en el circuito pero en un futuro no muy lejano tendrán que retirarse dejando sus legados en el recuerdo de los aficionados. La preocupación ronda en los últimos tiempos en las escuelas nacionales, ya que existen jóvenes realmente buenos, pero sin una proyección tan grande y de tales dimensiones a la actual. Pues bien, no hay que asustarse, el asturiano Pablo Carreño ha decidido tomar el relevo de estas figuras tras coronarse en Roland Garros consiguiendo su primera victoria ante un top ten.

Pablo Carreño nació en Gijón. Comenzó a jugar al tenis a los seis años, rápidamente observaron que el aquel niño tenía talento y puso rumbo a Alicante para formarse, en la academia de Juan Carlos Ferrero uno de sus ídolos de la infancia junto a David Ferrer. Se convirtió en profesional en el año 2009 y tardó sólo cuatro temporadas en recibir el premio por parte de la ATP al jugador que más progresó. Este año ha conseguido su primer título en tierra batida tras derrotar en la final de Estoril a Gilles Müller, además de conseguir buenos resultados en los demás torneos. Los grandes jugadores deciden consagrarse en las grandes citas, esto ha debido pensar Carreño, que ha elegido Roland Garros para ser la primera vez que llega a los cuartos de un Grand Slam y además la primera vez que derrota a un top ten como Milos Raonic.

Pablo Carreño celebra su pase a cuartos de final. | Foto: zimbio

Sus lágrimas tras conseguir uno de los mayores logros de su carrera lo dicen todo. Llegar a los cuartos era una de las metas que le faltaban para ganar más confianza en su juego. En cuartos le espera Rafael Nadal, su compatriota, amigo y mejor jugador de la historia sobre arcilla. El asturiano sabe que será difícil buscar la sorpresa pero ha reconocido que el no se conforma e intentará aprovechar las oportunidades que tenga en el partido. El residente en Alicante se coloca octavo en la clasificación de los mejores jugadores del año que acudirán a Londres para competir por el título de maestros. También en la próxima actualización del ránking ATP conseguirá el mejor puesto desde que comenzó su carrera profesional más cerca que nunca de estar entre los diez mejores jugadores del mundo.

Carreño ha llamado a la puerta, ha confirmado que él es el futuro del tenis nacional. Con 25 años ya está en los cuartos de Roland Garros, ganando a rivales top. Tenemos buenos augurios para liderar la próxima generación del tenis español que intentará estar a la altura y seguir dando títulos en este deporte que tantas alegrías ha conseguido para los aficionados. Carreño lo tiene todo, calidad, cabeza, garra, corazón, coraje y alma para ser ese tipo de jugadores que los niños deben mirar en el espejo para algún día llegar a ser como ellos.

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